13 ago. 2013



No se busca la felicidad, se encuentra.
Aparece cuando menos la esperábamos 
y es huidiza, quebrantable, embaucadora. 

Como la luz de las mañanas, 
como el ruido del mar,
como el amor desordenado, 
las hojas de los árboles 
o el azul de los volcanes.


Ángeles Mastretta (fragmento de la Conferencia "Mundo Luminoso")



































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