31 ene. 2012


¿Qué voy a hacer con tanto cielo para mi? 
Voy a volar, yo soy un bicho de ciudad. 
¿Qué voy a hacer, cuál es el camino a seguir? 
Voy a soñar con ese beso al regresar. 
Cierro los ojos, no imagino algo mejor 
Respiro hondo y tomo el vino… 
Y no te asustes si me río como un loco 
Es necesario que a veces sea así 
Será la vida que siempre nos pega un poco 
Nos encandila con lo que está por venir...



Smile... / *My name is María...*(on/off)
Bicho de ciudad
Los Piojos




30 ene. 2012


¿Qué les queda por probar a los jóvenes

en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.


HIPPIE

Mario Benedetti



29 ene. 2012



"A qué viene la noche si no es buscando pájaros. Sobre la profundidad que abraza mi balcón, asisto sin palabras a la manera ciega y astuta, sus lápices infatigables, el pausado latido del corazón. Por eso he abandonado el sueño, saliendo de sus manos por un infinito estudio y una segura consagración. Ahora estoy enteramente en la actitud nocturna que las horas más graves exigen. Huyo de los relojes, establezco distancias invariables de mi cuerpo al llamado de timbres y campanas. Sostenido en mi balcón por una paciencia osada, miro llenarse la calle de topacios, en una sorda batalla de sustituciones, hasta que las aristas de toda contrucción son arrasadas por la manera de lo que viene y las aguas de la sombra ascienden, con aspirados torbellinos silenciosos, hasta mi refugio. A qué viene la noche si no es buscando pájaros. Cuando está junto a mí, abro los brazos, la bebo profundamente y me dejo ir, ya olvidado de resistencias, como un halcón fulminado o una construcción gótica".




Papeles inesperados
Julio Cortázar 

 




28 ene. 2012

‎-Las estrellas son hermosas, por una flor que no se ve...
Respondí "seguramente" y miré sin hablar los pliegues que la arena formaba bajo la luna.
-El desierto es bello- añadió el principito.
Era verdad; siempre me ha gustado el desierto.  Puede uno sentarse en una duna, nada se ve, nada se oye y sin embargo, algo resplandece en el silencio...
-Lo que más embellece al desierto -dijo el principito- es el pozo que oculta en algún sitio...
Me quedé sorprendido al comprender súbitamente ese misterioso resplandor de la arena. Cuando yo era niño vivía en una casaantigua en la que, según la leyenda, había un tesoro escondido. Sin duda que nadie supo jamás descubrirlo y quizás nadie lo buscó, pero parecía toda encantada por ese tesoro. Mi casa ocultaba un secreto en el fondo de su corazón...
-Sí -le dije al principito- ya se trate de la casa, de las estrellas o del desierto, lo que les embellece es invisible.
-Me gusta -dijo el principito- que estés de acuerdo con mi zorro. 






El Principito


Antoine de Saint-Exupéry











27 ene. 2012


Dolor, aparece en todas sus formas. Una pequeña punzada, un poco de dolor muscular, el gran dolor, el dolor con el que vivimos todos los días... Luego está ese dolor que no puedes ignorar. Un nivel tan alto de dolor que bloquea todo lo demás; hace que el resto de tu mundo desaparezca hasta que podamos pensar lo mucho que nos duele. Como controlemos el dolor, depende de nosotros. Dolor. Lo anestesiamos, lo echamos, lo abrazamos, lo ignoramos... y, para algunos de nosotros, la mejor manera de controlar el dolor es simplemente vivir con él. Dolor, tienes que echarlo, esperar que se vaya por su propio pie, esperar que la herida que lo produce se cure. No hay soluciones, no hay respuestas faciles. Solo puedes respirar hondo y esperar a que desaparezca. La mayoría de las veces el dolor se puede controlar, pero en ocasiones el dolor te ataca cuando menos te lo esperas, te pega justo debajo de la cintura y no te suelta. Dolor, tienes que luchar contra él, porque lo cierto es que no puedes desecharlo sin más.


shu84: Agnes Cecile Art






(...) algunas heridas son más profundas de lo que parecen en un principio y se necesita más que un “arreglo rápido”, con algunas heridas te tienes que quitar la tirita, dejarlas respirar y darlas tiempo para respirar.



Grey's Anatomy





26 ene. 2012


VII - Una noche te dije...

-Una noche te dije: -Quien no tiene secretos
nunca tendrá piedad.
Llovía, pero abriste una ventana.
La tormenta era azul dentro del bosque.
La mancha roja de las rosas
se extendía
por el corazón de los jardines.
y el mundo era un mundo de otra época:
como la vez que estábamos en una casa abandonada
viendo un incendio antiguo.







De "Asuntos personales" 1991
Benjamín Prado






25 ene. 2012



"La cobardía es asunto 
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias,
se quedan allí."





Silvio Rodríguez

Pintura: “MUJER CON SOMBRERO”, 2010. Óleo sobre tela. 110 x 90 cm
pinturasparnalu.wordpress.com









24 ene. 2012





A unos les gusta el alpinismo. 
A otros les entretiene el dominó. A mí me encanta la transmigración.
Mientras aquéllos se pasan la vida colgados de una soga o pegando puñetazos sobre una mesa, yo me lo paso transmigrando de un cuerpo a otro, yo no me canso nunca de transmigrar.
Desde el amanecer, me instalo en algún eucalipto a respirar la brisa de la mañana. Duermo una siesta mineral, dentro de la primera piedra que hallo en mi camino, y antes de anochecer ya estoy pensando la noche y las chimeneas con un espíritu de gato.
¡Qué delicia la de metamorfosearse en abejorro, la de sorber el polen de las rosas! ¡Qué voluptuosidad la de ser tierra, la de sentirse penetrado de tubérculos, de raíces, de una vida latente que nos fecunda... y nos hace cosquillas!
Para apreciar el jamón ¿no es indispensable ser chancho? Quien no logre transformarse en caballo ¿podrá saborear el gusto de los valles y darse cuenta de lo que significa “tirar el carro”?...
Poseer una virgen es muy distinto a experimentar las sensaciones de la virgen mientras la estamos poseyendo, y una cosa es mirar el mar desde la playa, otra contemplarlo con unos ojos de cangrejo.
Por eso a mí me gusta meterme en las vidas ajenas, vivir todas sus secreciones, todas sus esperanzas, sus buenos y sus malos humores.
Por eso a mí me gusta rumiar la pampa y el crepúsculo personificado en una vaca, sentir la gravitación y los ramajes con un cerebro de nuez o de castaña, arrodillarme en pleno campo, para cantarle con una voz de sapo a las estrellas.
¡Ah, el encanto de haber sido camello, zanahoria, manzana, y la satisfacción de comprender, a fondo, la pereza de los remansos.... y de los camaleones!...
¡Pensar que durante toda su existencia, la mayoría de los hombres no han sido ni siquiera mujer!... ¿Cómo es posible que no se aburran de sus apetitos, de sus espasmos y que no necesiten experimentar, de vez en cuando, los de las cucarachas... los de las madreselvas?
Aunque me he puesto, muchas veces, un cerebro de imbécil, jamás he comprendido que se pueda vivir, eternamente, con un mismo esqueleto y un mismo sexo.
Cuando la vida es demasiado humana —¡únicamente humana!— el mecanismo de pensar ¿no resulta una enfermedad más larga y más aburrida que cualquier otra?
Yo, al menos, tengo la certidumbre que no hubiera podido soportarla sin esa aptitud de evasión, que me permite trasladarme adonde yo no estoy: ser hormiga, jirafa, poner un huevo, y lo que es más importante aún, encontrarme conmigo mismo en el momento en que me había olvidado, casi completamente, de mi propia existencia.


google reader +

Oliverio Girondo





23 ene. 2012




Defender la alegría como una trinchera 
defenderla del escándalo y la rutina 
de la miseria y los miserables 
de las ausencias transitorias 
y las definitivas


Defender la alegría como un principio 
defenderla del pasmo y las pesadillas 
de los neutrales y de los neutrones 
de las dulces infamias 
y los graves diagnósticos


Defender la alegría como una bandera 
defenderla del rayo y la melancolía 
de los ingenuos y de los canallas 
de la retórica y los paros cardiacos 
de las endemias y las academias


Defender la alegría como un destino 
defenderla del fuego y de los bomberos 
de los suicidas y los homicidas 
de las vacaciones y del agobio 
de la obligación de estar alegres


Defender la alegría como una certeza 
defenderla del óxido y la roña 
de la famosa pátina del tiempo 
del relente y del oportunismo 
de los proxenetas de la risa


Defender la alegría como un derecho 
defenderla de dios y del invierno 
de las mayúsculas y de la muerte 
de los apellidos y las lástimas 
del azar
 y también de la alegría.

Happy - John Lennon

Mario Benedetti







22 ene. 2012



El tiempo pasa con esa extraña manera que combina la rapidez con la velocidad, característica que nos hace vivir como si cada día fuera a ser el último. Y de pronto nos miramos al espejo y observamos cuántas cosas han marcado ese rostro. Es un gesto de cada mañana, pero una mañana en especial nos hace ver que el tiempo pasó día a día, despacito y muy ligero.
Parece ayer cuando no llegábamos a vernos en el espejo y teníamos que usar un banquito para peinarnos, parece tan reciente el día de la primera comunión, el fin de la primaria, la foto del curso de quinto año nacional, aquella vez que, acicalados con una camisa a la moda, el pelo largo a la usanza de los setenta y un pantalón Oxford apretado en la cintura y con pata de elefante, creíamos que íbamos a matar en una fiesta y matamos, pero de risa, a un montón de pinchadores de globos que gritaron: "¿Vos te miraste al espejo?"
Y uno llega a cada fin de año haciendo proyectos, planificando todo con la ilusión y la prepotencia vital del que sabe que tiene la vida por delante, impaciente, ansioso, sin tomar conciencia real de que lo que parece tan lejano va a llegar mucho más rápidamente de lo que uno cree.
Ansiedades, ambiciones, angustias, incógnitas, enigmas, miedos y júbilos y, de pronto, casi sin darse cuenta, las cosas pasan, lo futuro se vuelve presente y muy pronto queda en el pasado, y ahí vienen las preguntas sin respuesta. ¿Esto era todo?, ¿ya fue?, ¿y ahora? Y la rueda vuelve a empezar pero poco a poco vamos comprobando que ya no nos queda tanto tiempo. (…)  No, no es que creemos que vamos a ser inmortales, todo lo contrario, a medida que envejecemos tomamos conciencia de que los plazos se van acortando.
 Algunos encuentran filosofías de vida adecuadas, mezcla de ansiedad y resignación, otros bajan los decibeles y algunos cambios en el acelerador vital y se concentran en lo que consideran importante, y con sabiduría dejan de hacerse problemas, por lo que asumen que ya es tarde para resolver y se dedican a disfrutar lo mucho o poco que la vida les haya brindado. Y también hay quien en edades avanzadas descubre una nueva etapa de realizaciones personales y (¡a la vejez, viruela!) encuentra un gran amor, una habilidad ignorada o una vocación adormecida por la rutina y que de pronto despierta con inusitado entusiasmo.
La calesita de la vida es sorpresiva y apasionante, nadie puede saber qué traerá la próxima voltereta. Y eso es lo más hermoso que tiene: sus sorpresas, sus cambios, esos que poco y nada tienen que ver con la edad biológica.
Sólo hay que dar tiempo al tiempo, un tiempo tramposo que parece que no pasa nunca y de pronto se precipita y nos hace ver toda la energía que hemos malgastado en tonterías y, del mismo modo, todo lo que podemos recuperar antes de que sea muy tarde.
Una cosa es cierta y nos ocurre a la inmensa mayoría de los veteranos: nuestra paciencia se agota más rápido que antes, ya no tenemos tanta tolerancia ante los errores repetidos de los que nos ningunean y, perdido por perdido, decimos lo que pensamos sin los frenos hipócritas de la domesticación masiva; volvemos a ser niños en ese aspecto, caen las hipocresías, se acaban los filtros y como ya no nos interesa quedar bien con nadie que no nos guste, nuestras verdades (que no son la verdad, pero que son nuestras) brotan como en la más tierna infancia y nos vamos convirtiendo en inimputables. Alguna ventaja tiene que tener llegar a viejos.

El tiempo no pasa
Por Enrique Pinti  | Para LA NACION





21 ene. 2012



"La vida corriente no me interesa. Sólo busco los momentos fuertes. Estoy de acuerdo con los surrealistas, busco lo maravilloso.
Quiero ser una escritora que recuerde a los demás que esos momentos existen; quiero demostrar que hay espacios infinitos significados infinitos y dimensiones infinitas".





20 ene. 2012





Podemos jugar al ajedrez

podemos romper el horóscopo romper el río

podemos dinamitarnos la puerta del alma

y robarnos todo y hacer fiestas

y correr desnudos por la calle

sacar fotos y besar árboles

podemos inventar libros y beber cabernet

y bailar con las sombras que siempre están ahí

podemos quebrarnos, ir al mar, morir

podemos llorar sobre la arena

podemos mordernos

y sacar palabras de adentro del aire

y decir la tristeza es como un tigre

y clavarnos puñales

podemos tocarnos el sexo y temblar

y perder la memoria y el nombre

y comernos la luna de los gitanos

y comernos el cielo

podemos atarnos y desatarnos como el humo

podemos amarnos y odiarnos y tropezar con sueños

y tocarles los pies a los fantasmas

partirnos en dos mientras nos miramos

y abrazarnos de noche en la mitad del mundo.









Patricia Rodón (Mendoza - Argentina 1961)







19 ene. 2012


Recuerda...


Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la Verdad.
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es mas fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama.
El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen mas éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
Que no importa qué tan lejos he estado de DIOS, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de la semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es AHORA.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlara a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, que tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mi mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que las personas que critican a los demás, también me criticarán cuando tengan la oportunidad.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.
Que hay mucha diferencia entre la perfección y la excelencia.
Que los políticos hablan igual en todos los idiomas.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.
Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son:
Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias. Hagamos cosas ordinarias, extraordinariamente bien.



"Si alguna vez no te dan una sonrisa esperada, se generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreir"



Namasté




Mahatma Gandhi