10 jul. 2011


Recuperar de nuevo
los nombres de las cosas
llamarle pan al pan
vino llamar al vino
sobaco al sobaco
miserable al destino
y al que mata llamarle
de una vez asesino.

Nos lo robaron todo
las palabras, el sexo
los nombres entrañables
del amor y los cuerpos
la gloria de estar vivos
la crítica, la historia,
pero no consiguieron,
robarnos la memoria.

Ellos tienen también
cuerpo bajo la ropa
piernas, uñas, sudor,
vientre, mocos, colmillos,
manos que no acarician,
dedos que no se tocan
sólo saben firmar
y apretar el gatillo.

Nosotros que queríamos
vivir sencillamente
hermanos de la lluvia,
del mar, de los amigos,
pronunciar las palabras que
vencen a la muerte
buscar bajo tu falda,
alimento y abrigo.

Nosotros que queríamos
nombrar las amapolas,
decir viento amanece,
rabia, fuego, decir
que si tu quieres costa
mi lengua es una ola
nosotros que queríamos
simplemente vivir
nos vimos arrojados
a este combate oscuro
sin armas que oponer
al acoso enemigo
más que el dulce lenguaje
de los cuerpos desnudos
y saber que muy pronto
va a desbordarse el trigo
y saber que muy pronto
va a desbordarse el trigo.
 

Palabras como cuerpos
Joaquín Sabina



6 comentarios:

  1. Hermoso!!! Palabras como cuerpos...me gusta!!Bico, Nina

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  2. Sabina Sabina... Me encanta! (la foto también) je!
    Besos domingueros!!!

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  3. No puedo ser imparcial en esta publicación, amo demasiado a Sabina, y me encanta, me encanta ésta, y muchas más.

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  4. Este es un poema para leerlo de pie. Sublime. Delirante. Hermoso.
    Queremos tanto a Jaime.

    Mucha luz para ti. Gracias por tu excelentísimo gusto :)

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  5. Es Sabina.. hace falta decir algo mas?


    Un beso,
    Facu.

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  6. La diferencia entre Sabina y Cohen, por poner un ejemplo (o Aute, que pudiera ser otro ejemplo o Brassens en este otro ejemplo músico-letrista: http://www.youtube.com/watch?v=GGCrZwglez4), es que Sabina no sabe cuando miente, cuando las palabras -precisamente- se desbordan y se adueñan del y rompen la administración del silencio que es la música y no quieren decir más que lo que no dicen y se estandardizan por debajo de las notas a las que no alcanzan a acompañar.

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