3 jul. 2011


"Ella quería algo, y él quería algo. Furiosamente y con muecas violentas, hundía el uno la cabeza en el pecho del otro. Algo querían, y ni sus abrazos, ni sus cuerpos encabritados, les hacían olvidar nada; les recordaban más bien el deber de buscar algo más; como perros que escarban desesperados la tierra, así escarbaban ellos en sus cuerpos. Y desamparados, desengañados, buscando todavía una última dicha, se lamían y lamían la cara con las lenguas. Sólo la fatiga los calmó, y quedaron agradecidos el uno al otro."

El Castillo
Franz Kafka










11 comentarios:

  1. bueno...nunca ni siquiera encaré el castillo... tu post, me hace reflexionar...

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  2. Kafka tiene esos rincones para recogerse...

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  3. ese otro kafka, idéntico a sí mismo, y tan exacto

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  4. loco como todos los austrohungaros,incluido mi tio!

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  5. Ay, me he quedado sin palabras. Supongo que esa era la intención de Kafka, ¿verdad?

    ¡Bonito inicio de semana, bella!

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  6. Hurga, hurga, que algo encontrarás. (?)

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  7. "...desamparados, desengañados, buscando todavía una última dicha..." esta descripción es...
    Es que me gusta tanto como escribe...
    Un gran abrazo dominguero Nina!

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  8. Muy bello. El amor es siempre búsqueda, excepto cuando nos sentimos agotados de buscar....Besos

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