18 jun. 2011

Ha entrado la noche,
la noche de los días con sus noches, 
la tierras frías y los bosques muertos.
 
Ha entrado la noche de la carne 
y de los sentidos,
la noche de las tierras caídas
 y los cielos muertos.
 
A la luz del alma crece tu alma, 
creció mi alma;
a la luz del alma padecemos en cosas, 
y tu pavor en mi pavor, y mi pavor en tu pavor, 
toda tu soledad, toda mi soledad.
 
Ha entrado la noche:
y yo rezo en tu canto,
tu canto en la oración 
en la noche de los sentidos.
 
Tu corazón se  enciende en tu esperanza;
mi corazón se enciende en mi esperanza.
En sí se gozan las lunas de sueño 
y los soles de paz
   de tu alma y mi alma.

Asidas con tus manos lunas de amor; 
asidos con tus manos
     soles de amor. 
 
Jacobo Fijman






 

4 comentarios:

  1. Ése es el tipo de poesía que yo quiero escribir!

    Con tu permiso (o sin, ya qué más da ^^) lo voy a tomar para mi blog...

    ResponderEliminar
  2. No lo conocía, graaacias por traerlo. Y por cierto, qué linda Paty, no?, y su comentario, jaja.. los miles de tipos de poesía que a mí me gustaría escribir... y "aluego", sale lo que sale, na más...

    Besitos

    ResponderEliminar
  3. Que belleza para este sábado! Me gusto mucho. Buen finde! Besooo!

    ResponderEliminar
  4. Me gusta el aire nocturno del poema, tan lleno de astros, tan lumniniscente en sus sombras que me parece perfecto el Van Gogh que lo corona. Un abrazo grande y gracias por pasar por mi pequeño rincón. :)

    ResponderEliminar