18 sept 2012


"Lo que más admiro en los demás es la ironía, la capacidad de verse desde lejos y no tomarse en serio."

change is really the only thing i'll ever know. so i'm trying to learn to embrace it. and you should too! | foryouyouyou.tumblr.com

Jorge Luis Borges















17 sept 2012




Montevideo.– Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.



Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.



Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies:



En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.



El aire estará limpio de los venenos de las máquinas, y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.



La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el super-mercado, ni será mirada por el televisor.




El televisor dejará de ser
el miembro más importante de la familia, 
y será tratado como la plancha o el lavarropas.



La gente trabajará para vivir, 
en lugar de vivir para trabajar.



En ningún país irán presos 
los muchachos que se nieguen
a hacer el servicio militar, 
sino los que quieran hacerlo.



Los economistas no llamarán 
nivel de vida al nivel de consumo, 
ni llamarán calidad de vida 
a la cantidad de cosas.



Los cocineros no creerán 
que a las langostas les encanta 
que las hiervan vivas.



Los historiadores no creerán 
que a los países les encanta 
ser invadidos.



Los políticos no creerán que 
a los pobres les encanta 
comer promesas.



El mundo ya no estará en 
guerra contra los pobres, 
sino contra la pobreza, y la 
industria militar no tendrá más 
remedio que declararse 
en quiebra por siempre jamás.



Nadie morirá de hambre, porque nadie 
morirá de indigestión.



Los niños de la calle no serán 
tratados como si fueran basura, 
porque no habrá niños de la calle.



Los niños ricos no serán tratados 
como si fueran dinero, 
porque no habrá niños ricos.



La educación no será el privilegio 
de quienes puedan pagarla.



La policía no será la maldición 
de quienes no puedan comprarla.



La justicia y la libertad, hermanas 
siamesas condenadas a vivir 
separadas, volverán a juntarse, bien 
pegaditas, espalda contra espalda.



Una mujer, negra, será 
presidente de Brasil y otra mujer, 
negra, será presidente de los 
Estados Unidos de América. 
Una mujer india gobernará 
Guatemala y otra, Perú.



En Argentina, las locas
de Plaza de Mayo serán
un ejemplo de salud mental, 
porque ellas se negaron a olvidar
en los tiempos de la amnesia 
obligatoria.



La Santa Madre Iglesia corregirá 
algunas erratas de las piedras 
de Moisés. El sexto mandamiento 
ordenará: "Festejarás el cuerpo". 
El noveno, que desconfía 
del deseo, lo declarará sagrado.



La Iglesia también dictará
un undécimo mandamiento, 
que se le había olvidado al Señor: 
"Amarás a la naturaleza, 
de la que formas parte".



Todos los penitentes serán
celebrantes, y no habrá noche
que no sea vivida como si fuera 
la última, ni día que no sea vivido
como si fuera el primero.




"El derecho de soñar"

 Eduardo Galeano













16 sept 2012


“Muchas veces ayudó una broma 
donde la seriedad oponía resistencia.” 

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Platón



“El verdadero humor empieza cuando ya no se toma en serio la propia personalidad.” 


smile and enjoy the life! colorfully
H. Hesse











15 sept 2012

Dónde pongo
El mundo que inventamos
Los besos que nos dimos
Las cumbres que alcanzamos
El amor que nos hicimos
El peso de tus pechos en mis manos
El éxodo del mundo que habitamos
Tu forma de llegar
La luz de tus pupilas
Tus muslos en mi cuello
Tu magia desmedida
Tu modo de cumplir
Hazañas imposibles
Tu forma de invertir
En sueños invencibles
Dónde pongo tus palabras  y las mías
Nuestra nave sin bagaje
Toda nuestra sincronía
Nuestro amor sin equipaje
Dónde pongo


Amores adúlteros 
de Beatriz Rivas y Federico Traeger









14 sept 2012

"Escribir era mi manera de golpear y de abrazar. ¿Para qué escribe uno si no es para juntar sus pedazos?"



                                                           Eduardo Galeano









13 sept 2012


"Porque la mejor parte de nuestra memoria está fuera de nosotros, en una brisa húmeda de lluvia, en el olor cerrado de un cuarto o en el perfume de una primera llamarada: allí dondequiera que encontremos esa parte de nosotros mismos de que no dispuso, que desdeñó nuestra inteligencia, esa postrera reserva del pasado, la mejor, la que nos hace llorar una vez más cuando parecía agotado todo el llanto."




Marcel Proust








12 sept 2012



Yo no aspiro a que me babeen la tumba de lugares comunes,
ya que lo único realmente interesante es el mecanismo de sentir y de pensar.
¡Prueba de la existencia!

Lo, cotidiano, sin embargo,
¿No es manifestación  admirable y modesta de lo absurdo?
Y cortar las amarras lógicas
¿No implica la única y verdadera posibilidad de aventura?
Porque no ser pueriles, ya que sentimos el cansancio
¿De repetir los gestos de los que hace 70 años están bajo la tierra?
Y ¿Cuál sería la razón de no admitir cualquier probabilidad de rejuvenecimiento?
 ¿No podríamos atribuirle, por ejemplo, todas las responsabilidades a
un fetiche perfecto y omnisciente, y tener fe en la plegaria  
o en la blasfemia, en el albur del aburrimiento paradisíaco o en la
 voluptuosidad de condenarnos?
¿Qué nos impediría usar las virtudes y los vicios como si
fueran ropa limpia, convenir en que el amor es un narcótico
para el uso exclusivo de imbéciles y ser capaces de pasar
junto a la felicidad haciéndonos los distraídos?

Yo, al menos, en mi simpatía por la contradicción
-sinónimo de vida- no renuncio ni a mi derecho de renunciar,
 y tiro mis veinte poemas, como una piedra, sonriendo ante la
inutilidad de mi gesto.



Oliverio Girondo