14 dic. 2011


Mis certezas desayunan dudas. Y hay días en que me siento extranjero en Montevideo y en cualquier otra parte. En esos días, días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, ni en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo, y no tengo, ni quiero tener, nombre ninguno: entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado.


La pálida 
Eduardo Galeano



4 comentarios:

  1. Tan cierto. Y que forma magistral de decirlo. Bico

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  2. Me pasa seguido.
    Y el lo expresa con esa naturalidad propia de Don Galeano.

    Besos.

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  3. que nirvanesco dios mio, siemrpe supe que el era asi, y me confundio tanto.. siempre supe con el, una relacion mas complicada atra vez de los libros.

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  4. Creo que todos nos hemos sentido así en alguna ocasión. Qué bien expresado!!

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