3 ago. 2011


Desnuda, casi desnuda;
y los árboles cotillas
a la ventana arrimaban,
pícaros, su fronda pícara.

Asentada en mi sillón,
desnuda, juntó las manos.
Y en el suelo, trepidaban,
de gusto, sus pies, tan parvos.

-Vi cómo, color de cera,
un rayo con luz de fronda
revolaba por su risa
y su pecho -en la flor, mosca ,

-Besé sus finos tobillos.
Y estalló en risa, tan suave,
risa hermosa de cristal.
desgranada en claros trinos...

Bajo el camisón, sus pies
-¡Basta, basta!» -se escondieron.
-¡La risa, falso castigo
del primer atrevimiento!

Trémulos, pobres, sus ojos
mis labios besaron, suaves:
-Echó, cursi, su cabeza
hacia atrás: «Mejor, si cabe...!

Caballero, dos palabras...»»
-Se tragó lo que faltaba
con un beso que le hizo
reírse... ¡qué a gusto estaba!

-Desnuda, casi desnuda;
y los árboles cotillas
a la ventana asomaban,
pícaros, su fronda pícara.



Primera velada
Arthur Rimbaud





11 comentarios:

  1. Una escena deliciosa. Como un tobillo....

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  2. Muy bueno y hermosa fotografía.
    Saludo.

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  3. Muchas gracias por tu comentario.
    Tus entradas son todas conmovedoras.
    Que tengas hermosa semana, y siempre espero tu vueltita por mi "sitio".

    Beso grande :)

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  4. Un texto delicado y con muchas imágenes en las cuales sumergirse...
    Besos.
    HD

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  5. Muy lindo, que frescura despierta este texto.

    abrazos totales.

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  6. ¡Precioso! Y la foto mola mucho más.

    Mmmmuá, querida :D

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  7. Momentos!!!!!!!Muy elocuente descripción. Besos,Nina

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  8. Que hermosas palabras... Un beso grande!!

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  9. ¿Ve? Por eso uno banca a Rimbaud y a todos los poetas malditos de Baudelaire.

    Lástima que poco después de un siglo haya caído el infradotado de Arjona y ande componiendo barbaridades tales como "Desnuda/ que no habrá diseño que te quede mejor/ que el de tu piel ajustada a tu figura".

    Sí, disculpe la salvajada de transcribir semejante aberración. Que Mallarmé se apiade de mi alma.

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